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La güeb de
MACÍAS PAJAS
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DERECHO AL INSULTO GRATUITO.

Este es un ejercicio de endogamia entre blogs que tanto gusta al camarada. Nada mas leer este post de Ender he recordado unas cuantas cosas. No sería la primera vez que me meto en un follón por culpa de mi bocaza.

Es cierto que las leyes limitan el derecho a la libertad de expresión, ya que también intentan contemplar (por ejemplo) el derecho al honor. Sin ser un jurista comprendo que en la legislación se intenta armonizar ambos derechos poniendo límites tanto a uno como al otro. Creo entender en que consisten las calumnias, tan utilizadas impunemente por políticos y medios de comunicación. No se puede acusar a alguien de ladrón, corrupto, asesino o canibal sin tener pruebas en las que basarse. Lo que nunca he comprendido es que alguien se pueda quejar por un insulto.

Por ejemplo, supongamos que digo que el Sr. X* es un hijo de puta. Nadie pensará que me refiero a la profesión de su madre, mas bién estaría diciendo que es mala persona, un bicho, o en su defecto un tío malage. Si además de hijoputa, el Sr. X resulta ser gilipollas, no sabrá encajar una opinión como esa. Y puede que entonces se decida a demandarme.

Tal vez los tribunales le den la razón, pero el seguirá siendo un hijo de puta, además de gilipollas. Y ninguna de las dos cosas es culpa mía ¿Porqué debería callarme? La única razón que se me ocurre es que me puedo buscar un lío. Y esa razón no me vale demasiado.

Ultimamente se ha puesto de moda hablar de limitar la libertad de expresión para no ofender a determinadas personas o colectivos. Y no me parece una buena razón, ni siquiera cuando lo que se pretende es que no se digan barbaridades repugnantes. Cualquier cosa puede ser considerada un insulto, una ofensa. Y el legislador dice que unos no pueden ofender a otros recurriendo al insulto. Valiente tontería.

Porque seamos honrados. En el mundo en el que vivimos, los voceras “anti piratería” pueden llamar ladrones y piratas a mas de 8 megaespañoles de forma totalmente impune, los políticos se insultan a diario y los medios difaman tranquilamente ¿Porqué entonces no puede hacer lo mismo un ciudadano particular?

A ver si nos enteramos. Reclamo el derecho al insulto gratuito, a tener la boca sucia, a ofender, insultar y cagarme en la madre de quién haga falta. Democraticemos el insulto y pongámoslo al alcance de todo el mundo. Ya basta de hipocresía ñoña. Si ellos pueden abusar yo también quiero.

¡Cojones ya! ¡Hablemos del Mineralismo!

Macías Pajas
Yo no insulto. Yo defino.

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